Sigo una senda que transito solo.
Nadie más dejará su huella en esta singular vereda
que comienza donde nació la primera luz
y acaba justo donde los pasos se detienen.
Los dioses no tuvieron tiempo
de concederle la esperanza de otro destino
pero.......
¿Qué mayor esperanza que la de alcanzar
ese páramo originario y definitivo que es la nada?
La nada debe ser difícil de alcanzar. Ni con la muerte.
ResponderEliminarSin ser capaz de definir la Nada, puedo asegurar que la Nada me lleva cada momento que usted me olvida.
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