lunes, 27 de mayo de 2013

Distancias insalvables.




Me alejé tanto de mí
que ya no sé quien soy,
ni sé lo que siento al abandonarme bajo la lluvia,
al convertirme en briznas de ceniza volando en el viento.
Ya no sabría encontrarme,
ni describir a este personaje,
ponerle nombre,
o siquiera, 
asegurar
que  ha sido.



domingo, 26 de mayo de 2013

Palabras sin voz.



Entonces, al evocar aquella silenciosa carta
escrita a base de promesas,
supe que cualquier sucesión de palabras
no nacidas en su boca,
jamás alcanzarán ni la mitad de
ese significado que quisieran.


lunes, 13 de mayo de 2013

Luna, otoño, y nada.





Veo media luna de luz misteriosa,
escucho miradas cruzarse  
desde una eternidad repleta de ojos. 
Ojos que se buscan presintiendo
que alguien, al verlos, los recuerda.

Los sonidos de la noche se dilatan
hasta que la desesperanza, acaba con toda ambición,
se crea una sinfonía de inquietudes y miedos, 
que lo diluye todo excepto el eterno deseo de un afecto.


Un compromiso no escrito que no cederá ante el sueño.
Habrá más lunas que mirar y baladas que bailar.

Solo hará falta un gesto al comienzo del primer compás,
unas voluntades sensatas cegadas para siempre,
luz de luna, susurro de hojas caídas y nada.




Imagen tomada de la colección del amigo CEESEPE.





sábado, 20 de abril de 2013

Pienso, existo




A pesar de que el tiempo pasa, la consideración de su edad lo serena tanto como lo turba la edad de los demás. A fin de cuentas, sus años son los únicos que saben donde le tienen que llevar.

Su mayor placer, pensar.
El pensamiento surge como un dios de la nada, se transforma en fantasía, en ideas raras y forma una nube donde él vive.
Ese pensamiento que nace de sí mismo, será el  único dios que le sobreviva, y volverá  buscando otras víctimas de ese peligroso vicio de cavilar.


viernes, 5 de abril de 2013

Mirar sin ver.





Permanecer anclado a las rocas
hasta que la noche y la luna atraigan su mirada.
Esperar del horizonte la oscuridad
y con la luna respirar de nuevo
el perfume que se desprende de su soledad.

Naufragar en tierra firme.
Sentir ganas de volver a ese lugar indefinido,
donde luces y sombras, calles y gentes,
confluyen en ese punto de la mirada perdida,
justo detrás de las dudas irrazonables.

Volver a lo que nunca se puede recordar.

Volver al hueco infinito de ausencia en el recuerdo
que engulle las raíces y el pasado,
que vacía los ojos de  luz y de mar
hasta que sólo pueden mirar sin ver.




sábado, 23 de marzo de 2013

El último espejo




Ojos de muerte, ya borran mi espíritu,
es la última función en el último teatro.

Así me ha mirado hoy el espejo.
que tantas veces me avisó
de que nadie amaría a un cadáver.

Ese espejo que oculta tras el azogue
las sombras de dioses inventados,
los nombres y rostros de la soledad,
el sueño de soñar que siempre se sueña.

Este espejo que  niega con urgencia esta vida
hasta que la luz se apaga y el espejo desaparece
porque la eternidad también se termina.


jueves, 7 de marzo de 2013

Robleda.






Sé que mi espíritu, en su ultimo ocaso
regresará  a rondar entre sus robles,
a pasearar por sus montes de pizarra,
a importunar la transparencia de sus ríos
lanzando piedras, como hacía de niño.

Al calor de sus veranos amarillos,
con olor a mies recién cortada,
cantarán de nuevo las chicharras
en las encinas de las dehesas.

Veré otra vez, el azul completo,
de un cielo solo manchado
por vertiginosos vuelos de los vencejos.

Desde lo alto del teso, aguardaré paciente,
el repique de las campanas,
escucharé el rumor cansado del andar de los viejos,
sonando como el roce de las hojas
sumisas a la brisa.

A la noche, desde las dehesas,
vendrán perdidos ladridos
de perros sin nombre ni dueño,
guardianes de  infinitas estrellas.

Mientras el tiempo, sin ningún miramiento,
irá lijando, con sosegado esmero,
la madera de este viejo roble caído,
hasta desanillar de su tronco todo su pasado.

Y su reloj seguirá siendo exacto
a las dos y treinta y dos.



martes, 5 de marzo de 2013

Tarde de perros (tristes)






Ese cielo gris oscuro, sin matices,
guarda  en su interior luz estremecida.

Predispone a la melancolía,
al capricho de ese dolor del alma, 
invitando al tedio
con su domesticada tristeza,
compañera de juegos solitarios.

Esa insistencia infinita de la lluvia

que reblandece voluntades,
y las esconde en las olas del mar,
hasta el regreso del sentido perdido.

Mientras, todo queda flotando en el azul.



hasta que desaparezca el último eco,
la última luz,
el último alma. 
 



jueves, 28 de febrero de 2013

Nada.




Desciendo hacia el olvido

cabalgando sobre este animal

que con su penoso andar me soporta.
Voy sujeto a la condena impuesta del avance

a sabiendas de que el regreso no existe.

Desciendo quemando días y noches

sujetando los pocos recuerdos que queden.

Seré solo un vacío impensable,

no habrá imaginación ni fantasía capaz de intuirme
más allá de la insignificancia de la Nada.

martes, 19 de febrero de 2013

Humo




Los poemas que nunca escribiré
se han convertido en humo,

palabras arrojadas al vacío del fuego
pero no al caos.

Nunca el caos fue el camino equivocado. 
(sospecho que morir consiste
en el caótico reparto del espíritu entre otros). 


volutas de humo que se disuelven sin desaparecer del todo.
Humo caliente y blanco
lleno de palabras de distintos colores.
que hacen estremecerse lo revivido,
lo excesivo del pasado.
(Jamás seremos todo lo que somos).
Humo que llega a cualquier sitio sin mapas ni señales
y  se escapa de todas partes
como el agua entre los dedos,
como ese tiempo arenoso que también se va.
Extraña luz la de los poemas
que tan breve ilumina hacia adentro
y en esa noche nos arrastra
lejos de todo como un ser desbocado.
siguiendo solo aquellas palabras arrojadas
a esa distancia imposible de calcular.
como el secreto que nos confía la lágrima
cuando con sólo verla estás en el secreto.
(Lo definitivo de la muerte
es lo que queda cuando ya se ha ido)





lunes, 18 de febrero de 2013

Cierto planeta absurdo.






Aquí es donde todas las flores al atardecer mueren,
El miedo no es un planeta extraño 
los infinitos olores de la lluvia se los llevan pájaros negros

 ¡Qué extraña esencia al abrigo de una espera
que se convierte en música!.


Mientras los labios se besan
con una temperatura muy breve
en una calle sin pasos,

sin prisas,
hombres y labios esclavos de la muerte
que apagará sus recuerdos, 
buscando mares que desemboquen a la vuelta de unos ojos
porque ni los besos ni los lazos son eternos.

El miedo es un planeta absurdo pero cierto.