domingo, 9 de junio de 2013

Tu reflejo helado.




Es sobrecogedor despertar en la noche
porque alguien llama con fuerza a la puerta.


Retumban prevenidas todas las puertas,
todas las camas, 
retumban también los cuerpos abandonados en este sueño de la vida.

Quién será ese desconocido que te llama,
qué quiere, qué busca. 


Es nuestro reflejo sobre el hielo
intentando volver a entrar en nosotros.


Pero ya es tarde,  hemos cambiado.


Su llave ya no puede abrir  la cerradura de los cuerpos.


Hay cosas que cambian en pocos segundos,

en el mismo instante en que apagamos la luz.

Tal vez me reconozcas por viejas imágenes,

yo ya no se quien soy.



martes, 4 de junio de 2013

Canción de reloj.






Hombre alado no sabe volar,
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
-canta el viejo reloj-
cura tus heridas una vez más,
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
deja ya lo imposible pasar,
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
si ya has perdido,
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
solo gira dentro de la esfera
tic-tac, tic-tac, tic-tac,
el tiempo ya sabe donde irás.
tic-tac, tic-tac, tic-tac.



lunes, 27 de mayo de 2013

Distancias insalvables.




Me alejé tanto de mí
que ya no sé quien soy,
ni sé lo que siento al abandonarme bajo la lluvia,
al convertirme en briznas de ceniza volando en el viento.
Ya no sabría encontrarme,
ni describir a este personaje,
ponerle nombre,
o siquiera, 
asegurar
que  ha sido.



domingo, 26 de mayo de 2013

Palabras sin voz.



Entonces, al evocar aquella silenciosa carta
escrita a base de promesas,
supe que cualquier sucesión de palabras
no nacidas en su boca,
jamás alcanzarán ni la mitad de
ese significado que quisieran.


lunes, 13 de mayo de 2013

Luna, otoño, y nada.





Veo media luna de luz misteriosa,
escucho miradas cruzarse  
desde una eternidad repleta de ojos. 
Ojos que se buscan presintiendo
que alguien, al verlos, los recuerda.

Los sonidos de la noche se dilatan
hasta que la desesperanza, acaba con toda ambición,
se crea una sinfonía de inquietudes y miedos, 
que lo diluye todo excepto el eterno deseo de un afecto.


Un compromiso no escrito que no cederá ante el sueño.
Habrá más lunas que mirar y baladas que bailar.

Solo hará falta un gesto al comienzo del primer compás,
unas voluntades sensatas cegadas para siempre,
luz de luna, susurro de hojas caídas y nada.




Imagen tomada de la colección del amigo CEESEPE.





sábado, 20 de abril de 2013

Pienso, existo




A pesar de que el tiempo pasa, la consideración de su edad lo serena tanto como lo turba la edad de los demás. A fin de cuentas, sus años son los únicos que saben donde le tienen que llevar.

Su mayor placer, pensar.
El pensamiento surge como un dios de la nada, se transforma en fantasía, en ideas raras y forma una nube donde él vive.
Ese pensamiento que nace de sí mismo, será el  único dios que le sobreviva, y volverá  buscando otras víctimas de ese peligroso vicio de cavilar.


viernes, 5 de abril de 2013

Mirar sin ver.





Permanecer anclado a las rocas
hasta que la noche y la luna atraigan su mirada.
Esperar del horizonte la oscuridad
y con la luna respirar de nuevo
el perfume que se desprende de su soledad.

Naufragar en tierra firme.
Sentir ganas de volver a ese lugar indefinido,
donde luces y sombras, calles y gentes,
confluyen en ese punto de la mirada perdida,
justo detrás de las dudas irrazonables.

Volver a lo que nunca se puede recordar.

Volver al hueco infinito de ausencia en el recuerdo
que engulle las raíces y el pasado,
que vacía los ojos de  luz y de mar
hasta que sólo pueden mirar sin ver.




sábado, 23 de marzo de 2013

El último espejo




Ojos de muerte, ya borran mi espíritu,
es la última función en el último teatro.

Así me ha mirado hoy el espejo.
que tantas veces me avisó
de que nadie amaría a un cadáver.

Ese espejo que oculta tras el azogue
las sombras de dioses inventados,
los nombres y rostros de la soledad,
el sueño de soñar que siempre se sueña.

Este espejo que  niega con urgencia esta vida
hasta que la luz se apaga y el espejo desaparece
porque la eternidad también se termina.


jueves, 7 de marzo de 2013

Robleda.






Sé que mi espíritu, en su ultimo ocaso
regresará  a rondar entre sus robles,
a pasearar por sus montes de pizarra,
a importunar la transparencia de sus ríos
lanzando piedras, como hacía de niño.

Al calor de sus veranos amarillos,
con olor a mies recién cortada,
cantarán de nuevo las chicharras
en las encinas de las dehesas.

Veré otra vez, el azul completo,
de un cielo solo manchado
por vertiginosos vuelos de los vencejos.

Desde lo alto del teso, aguardaré paciente,
el repique de las campanas,
escucharé el rumor cansado del andar de los viejos,
sonando como el roce de las hojas
sumisas a la brisa.

A la noche, desde las dehesas,
vendrán perdidos ladridos
de perros sin nombre ni dueño,
guardianes de  infinitas estrellas.

Mientras el tiempo, sin ningún miramiento,
irá lijando, con sosegado esmero,
la madera de este viejo roble caído,
hasta desanillar de su tronco todo su pasado.

Y su reloj seguirá siendo exacto
a las dos y treinta y dos.



martes, 5 de marzo de 2013

Tarde de perros (tristes)






Ese cielo gris oscuro, sin matices,
guarda  en su interior luz estremecida.

Predispone a la melancolía,
al capricho de ese dolor del alma, 
invitando al tedio
con su domesticada tristeza,
compañera de juegos solitarios.

Esa insistencia infinita de la lluvia

que reblandece voluntades,
y las esconde en las olas del mar,
hasta el regreso del sentido perdido.

Mientras, todo queda flotando en el azul.



hasta que desaparezca el último eco,
la última luz,
el último alma. 
 



jueves, 28 de febrero de 2013

Nada.




Desciendo hacia el olvido

cabalgando sobre este animal

que con su penoso andar me soporta.
Voy sujeto a la condena impuesta del avance

a sabiendas de que el regreso no existe.

Desciendo quemando días y noches

sujetando los pocos recuerdos que queden.

Seré solo un vacío impensable,

no habrá imaginación ni fantasía capaz de intuirme
más allá de la insignificancia de la Nada.