sábado, 26 de mayo de 2018

Como se miran entre si las cosas.


Cada vez me sorprende más la singular manera en que los enigmas se nos muestran claros y diáfanos cuando son comprendidos.

La trascendencia de los pasos que se acercan y al mismo tiempo que se alejan, la duración relativa de un segundo que puede ser a la vez tan eterno como efímero. La relevancia de una gota de agua tan definitiva para la planta en el desierto como insolvente para el alga marina.

El borde entre dos sucesos. Aquello que limita el presente y pasado o la frontera entre presente y futuro. Todo se va procesando poco a poco, como el escultor cincela y encuentra la escultura escondida en la roca.

Observo como se miran entre si las cosas; las puertas enfrentadas, las rocas y el mar, los árboles y la hierba, las nubes y las montañas.
Veo la tensión que limita el umbral entre lo que entiendo y lo que no soy capaz de comprender.

No es posible que exista un devenir exclusivo, nada está completamente aislado. No hay nada propio, solo somos como la simpleza del sonido de unos pasos que para unos vienen y para otros se van. Una conciencia acumulada, un pasado excesivo.

Una vez comprendido esto, sé que, realmente, no soy yo, ninguno somos nosotros. Solo seremos cuando aprendamos a mirar como se miran entre si las cosas.

Caigo rendido ante esta forma en que algo convierte su compleja dificultad en fácil y comprensible una vez entendida la naturaleza de su estructura.

Lo sustancial de las cosas, de los seres,o de los acontecimientos, se reduce a una irrelevante trasformación, a un lenguaje inmaterial y atemporal que modela la existencia del Todo.

Somos seres exteriores llenos de interiores, que salimos al umbral de nuestra existencia a intentar resolver un diminuto enigma o misterio que es la trascendencia del peor secreto que ocultamos en la penumbra del anhelo.


sábado, 19 de mayo de 2018

Hablo de ti.



Hay una imagen escondida en los espejos, 
un reflejo que nunca nos muestran,
hasta que les hemos dado la espalda.

Una imagen de todas las contradicciones
que se convirtieron en condiciones.

Imagen llena de propuestas locas,
con más solvencia que la propia razón.

Entre todo lo lógico:
el amor, y la imposibilidad de su definición;
el resplandor de la luna en esos charcos 
que se acaban helando por la noche;
la estela amarilla, que dejan las hojas 
a las que el otoño vence;
lo racional del murmullo de las olas
y todos esos sonidos que me embelesan
sin decir nada;
los espejos que te esconden.

Cuando hablo de todo eso, 
es porque todo eso, habla de ti,
y de lo que es tan difícil hablar. 

Así hablo de ti






jueves, 17 de mayo de 2018

Polvo de luna rota





Luna rota
caída del mismo universo.


Lunas nuevas invisibles para siempre,
lunas llenas y a trozos
que abarrotan mi pecho.

Lunas que lo 
fueron todo 
aunque solo era una

A dónde se fue?
Qué viento de cuarenta años borró su
brillo de mis ojos?


A dónde iré a buscar
el calor que le falta a las noches,
la lluvia tibia que nunca moja demasiado,
la cintura que me pasea?


Se rompió la luna en pedazos,
y casi duró todos mis años.


domingo, 13 de mayo de 2018

Lo fácil es perder.


En el perfil de una sombra,
la luna escondió su alegría,
pero no me enteré,
tampoco me di cuenta
cuando se agostó la higuera,
y cayeron sus brotes verdes,
no supe discernir
a que hora se acabó la primavera.

Nunca entendí ninguna de las cuatro reglas,
ni me interesaron las advertencias.

Me quedé a vivir en un decorado,
con todo el vestuario prestado,
guarde el reflejo de la luna en un charco.
y se desvaneció cuando solo quedó barro.

Se acabó la función de las risas y los llantos
El único As que guardé en la manga,
se me olvidó sacarlo,
y hasta mi vanidad se marchó por donde vino,
como perro callejero, en busca de nuevo amo.

¡Cuánto quise querer!
¡Cuánto que me quisieran!

No queda nada,
ni luna, ni charco,
ni perro, ni barro

¡Todo lo dejé perder!








miércoles, 9 de mayo de 2018

Todo es vida.


Granos de arena. 
(No remuevas mas la arena).
Travesía del polvo.
(No levantes más polvo).

Océano de lágrimas rendido a la distancia.
(No lances más suspiros),
bocanadas espesas de tiempo que sofoca
la llama encendida,

(no escuches más lamentos).

La memoria ya es sólo el refugio
de una lagrima que cae al mar.

La vida una historia vieja
para que el tiempo reconozca 
que sangre, arena, llanto, grito o verso
todo es vida.



viernes, 4 de mayo de 2018

Demasiado tiempo



Pasaron las tentaciones,
las ganas y la ambición.
Se fueron yendo, las emociones,
la vitalidad de las risas
y el espanto de los miedos.
También pasaron de largo la alegría,
el entusiasmo y la pasion.
Se fueron acabando todas las oportunidades,
por último desaparecieron, los lamentos y los llantos.

Ahora, todo flota en el mar de una indiferencia que ni siquiera amarga.
en este estado de insomnio, ya nunca pasa nada.
Quedó un mundo lleno de una apatía de formas redondeadas
sin un contorno determinado, con una aureola difusa.

Una vida repleta de un indolente desinterés,
sin otro ritmo que el de un corazón cansado y roto,
que orienta sus pasos hacia el mundo del retiro o del abandono,
donde todo se reduce a dejar que pasen,
los últimos años que queden por pasar.

viernes, 27 de abril de 2018

Luces fugaces.





Ráfagas de un pasado intenso,
de luces póstumas,
fulgor de ocaso.
Espacio entre recuerdos
Tiempo parsimonioso y lento
como un rezo.

Momentos de horizontes difusos,
y colores apagados,
lugares donde la desdicha,
implora clemencia a lo divino
y lascivia a lo humano.

Eterna memoria
de cada instante
y su destino.

Tiempo mal vivido
tiempo perdido.








miércoles, 25 de abril de 2018

Dura la luna






Durísima y lejana la luna,
no oye lo que le cuento 
ya no quiere volver 
a escuchar mis historias.

Embellezco los cuentos,
los adapto,
Alargó lo poco que ha pasado:

sin vencer,
ni perder,
cuentos para sobrevivir soñando.

Como sueño aquí,

que cada noche,
 la luna asoma, 
llena y sorda 

al otro lado del teléfono....

Ella solo dejó una hebra de ilusión
pintada con luz de plata en el mar.

Mil cosas digo.

De espuma, de nubes y de luz estas hecha,

de luna y de sueño.





jueves, 19 de abril de 2018

Péndulo




Un péndulo de sentimiento,
instrumento de todas las melodías
y cantos tristes o alegres
que cualquier Foucault puede cantar

Momentos en que las nubes 
respiran aire sucio
para ser mas grises.

Donde una escalera baja 
por otra escalera
que lleva a un lugar tan excesivo
como la imagen reflejada 
de un espejo en otro espejo.

La necesidad se convierte en cruz
de igual descripción que la lágrima
amarga como la sangre de tu sangre
que se marchó por el desagüe.

Se columpia en la lengua
el único recuerdo piadoso 
de una desmemoria
que no sabe como olvidar.

En esta noche un cordero perdido
en los montes que te guardan
me persigue
y me cuenta:
uno, dos, tres, cuatro.....

¡Cuenta otra vez de mi!
¡Cuéntame otra vez!
que aquí nadie duerme tranquilo.

Carne de mi carne,
viejo sombrero de paja
que se convirtió en espinas
estrellas, luna
viento y polvo de porcelana.






domingo, 15 de abril de 2018

Vieja tristeza



He vuelto, sin querer,
a esa vieja tristeza,
que como el tiempo vuela.

Vuela desde esta mañana implacable
al escándalo del grajo,
al frío que arde en las entrañas,
a la ausencia más querida,
al duelo mas costoso.

mas triste que este vaso vacío
mas triste que este espejo sin rostro
mas triste que este teléfono que nunca suena,

peor que el silencio del olvido
peor que este sol que abrasa
peor que este rescoldo que se apaga.
peor que fingir alegría sin fundamento.

Solo  hay una razón
porque más no quiero que la haya:
Una estrella a la que apunta mi dedo,
como regalo del loco.

Solo esa luz queda en el horizonte.
el resto,
todo es infierno.




domingo, 8 de abril de 2018

Vacío


Las nubes del cielo confesaron:
fueron ellas y los vientos
culpables de mis penas.

Se llevaron mis hojas de árbol caídas,
las impolutas hojas en blanco 
y las que estaban escritas.

Se llevaron las palabras y los versos,
me ataron al nudo de la tristeza
y se fueron.

Al atardecer se hizo el olvido
y quedó una mirada perdida en el mar,
sin memoria ni suspiros.

Hacia el mar la mirada,
atardeciendo
en la serenidad
que me ha hechizado
el mar sin espuma de olas.

Nada que no venga,
nada que no se marche:

el cariño de la brisa,
el destello de las olas,
una frente desnuda
apoyada en el sentimiento
de un cristal